El integrante de One Direction necesitaba orinar con urgencia, pero no podía hacerlo en un baño público por el paparazzi y los fans que lo perseguían en busca de una foto.
Styles se acercó a un salón de belleza y pidió permiso para usar los sanitarios, pero el personal se lo negó  al argumentar que eran para uso exclusivo de los clientes, pues no sabian que se trataba de una súper estrella musical.
Mónica Patel, testigo de los hechos, le confesó a la BBC, que el cantante “Parecía totalmente confundido, un poco molesto, dijo wow y salió en busca de otro lugar que le permitiera orinar.
Tweet Mónica Patel: " Harry Styles acaba de entrar caminando a una tienda de uñas en LA donde estoy. Pidió isar el baño. Los propietarios dijeron NO. ¡Me muerto Ahhahahahahha!”