La deuda de los estados en México se duplica en cuatro años
En Zimatlán, un pequeño pueblo al norte de Oaxaca, las cuentas públicas están en vilo desde 1980. El Gobierno de esta población con apenas 30.000 habitantes no puede pagar un crédito que se adquirió hace 34 años por casi 20.000 pesos (1.500 dólares). Actualmente se debe una cuarta parte del préstamo, que se tenía que liquidar en 2006, pero debido a la acumulación de compromisos financieros es imposible saldarlo. “Se debe muchísimo dinero”, admite la presidenta municipal de este pueblo, Yolanda Álvarez. La falta de recursos ha obligado a la administración a aplazar este monto y otros más. “A la Comisión Federal de Electricidad se le deben más de un millón de pesos (72.000 dólares)”, afirma la regidora que tomó las riendas de este municipio el 1 de enero de 2014. La presión es tal que pone en aprietos los proyectos y servicios de esta comunidad. “Las carreteras necesitan mantenimiento y no tenemos dinero para reparar las averías”, asegura Álvarez.
“Las deudas municipales y estatales corren el riesgo de eternizarse”, afirma el director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Héctor Juan Villarreal. “En lugar de disminuir, no paran de crecer”, destaca. En México, los compromisos financieros de las administraciones locales han venido en aumento de manera considerable. Tan sólo en los últimos cuatro años, el monto se ha duplicado. Al primer trimestre de 2014 se superaron los 37.000 millones de dólares (481.000 millones de pesos), uno de sus mayores niveles en toda la historia, según los datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

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