AMAMANTAR SIN QUE TE CUELGUEN LOS SENOS? POR DR MIGUEL GARBER
Fuente The New Herald
Roxana alegremente leía el resultado de su análisis de sangre que decía: “beta gonadotropina: positivo”. Significaba que estaba embarazada, la vida le regalaba lo más preciado que podía desear: tener un hijo. Sin embargo, esta alegría se confundía con algunos temores no lejanos a una gran mayoría de mujeres en tales momentos.
Los miedos, las alegría, las fantasías forman parte de las emociones de toda futura mamá. Estas emociones que generalmente se desencadenan por varios factores (como los cambios hormonales, físicos y emocionales) generan sentimientos tanto positivos como negativos.
Dentro de estos miedos uno de los más comunes es el temor a que el niño nazca con dificultad o problemas de salud. Una estrategia para resolver este temor es hablar con el médico, confiar en los estudios que se realicen y crear mentalmente una idealización del bebe, viéndolo imaginariamente hermoso, sano y alegre.
Pero no era esto lo que preocupaba a Roxana, una mujer joven y sana. Sus temores estaban relacionados con la manera en que cambiaría su cuerpo de modelo, particularmente la mortificaba preguntarse si sus senos se descolgarían con el hecho de amamantar a su bebé. Esta última es una de las preguntas más problemáticas de algunas mujeres al momento de ser mamás, ya que a muchas las hace sentirse egoístas y superficiales. Pero esta es una preocupación válida. La verdad es que hoy en día se pueden prevenir los cambios extremos en el cuerpo de la mujer ocasionados por el embarazo.
Lo más importante para combatir los miedos es el conocimiento.
Los senos, que están compuestos por tejidos, ligamentos y grasa experimentan grandes cambios durante el embarazo y la lactancia. Al principio del embarazo ya los senos incrementan su tamaño con base en la acumulación de grasa y el crecimiento de las glándulas mamarias. Las mamas van a crecer, independientemente de cómo se vaya a alimentar al bebé. Esto podría generar estrías, para lo cua desde el comienzo es bueno usar cremas hidratantes recomendadas por su obstetra, para mejorar la adaptación de la piel al crecimiento mamario.
Algunas de los consejos para mantener los senos lo más firmes posible son:
• Amamante frecuentemente a su bebé, esto evita la congestión de los senos, ya que como consecuencia los ligamentos y la piel no se expandirán demasiado.
• Al momento del destete hágalo gradualmente y jamás de una manera brusca.
• Usar un sostén adecuado durante el embarazo ayudará mucho. Se debe tener en cuenta que por lo general los sostenes tienen varias filas de ganchos para ajustar el tamaño a la medida necesaria, ya que tienen la particularidad de sostener los músculos para evitar que los senos caigan. Durante la lactancia deben usarse sostenes especiales, ya que de otra manera van a hacer mucha presión sobre los senos y van a contribuir a que se descuelguen.
Es importante dejar de lado la creencia de que si se amamanta al bebé, obligatoriamente los senos se descolgarán. Nada más lejos de la realidad. Ya muchas investigaciones científicas han demostrado el hecho de que no necesariamente amamantar genera caída de los senos.
Las consideraciones estéteticas son importantes, pero también lo es el hecho de que los bebés alimentados con la leche materna exhiben un mejor estado de salud en términos generales, así como un mejor índice de crecimiento y desarrollo, con un menor nivel de riesgo de contraer algún tipo enfermedades agudas y crónicas, comparados con los bebés alimentados con biberón.
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